Evaluación

Los niños y niñas en edad escolar se encuentran en un proceso de adquisición y desarrollo del lenguaje, especialmente crítico en el periodo que abarca la Educación Infantil. Este aprendizaje verbal se realiza en los diversos contextos comunicativos en los que éstos se desenvuelven (hogar, juego y todo tipo de situaciones relacionales). La escuela es un entorno comunicativo de gran importancia porque el modelo que ofrece el lenguaje formal de los maestros y maestras y los intercambios comunicativos entre los propios niños y niñas, proporciona un ambiente enriquecedor en lo referente a la comunicación. El progresivo dominio de la capacidad de procesamiento auditivo,  del código fonético, del vocabulario, de las estructuras sintácticas, de las funciones del lenguaje, va a permitir un manejo cada vez más eficiente de las habilidades para la comunicación. Conviene recordar que en el aula el lenguaje verbal es uno de los principales elementos mediadores de las situaciones de enseñanza-aprendizaje, además de ser un factor primordial para la  estructuración del pensamiento y  para la mediación simbólica. No debemos olvidar tampoco que es un prerrequisito básico para el aprendizaje de la lectoescritura e interviene decisivamente en  todas las áreas curriculares.

La escuela es indudablemente un espacio en el que los aprendizajes cobran un marcado carácter formal y sistemático. Esta sistematización y planificación debe abarcar también al  lenguaje verbal, otorgándole una entidad educativa propia e independiente del lenguaje escrito. Como docentes debemos asignar a las habilidades psicolingüísticas orales un mayor protagonismo  en el quehacer educativo, por las implicaciones personales y sociales que éstas tienen, pero sobre todo, por sus repercusiones educativas.

El Lenguaje Oral en el marco escolar requiere, por tanto, de una planificación específica que contenga los objetivos, los contenidos, las actividades, los recursos materiales, el horario disponible y los criterios y los procedimientos para evaluarlo. La evaluación del Lenguaje Oral consiste en la determinación del nivel de dominio que el alumnado tiene de los aspectos comunicativo-lingüísticos que hacen referencia a la Forma, el Contenido y el Uso verbal. Si conocemos adecuadamente el nivel de madurez de todas las dimensiones que intervienen en el lenguaje verbal, podremos determinar las acciones de mejora pertinentes para optimizar este proceso, respondiendo de este modo  a los criterios de individualización didáctica y de atención a la diversidad.

Conscientes de la importancia y de la necesidad de revalorizar en el aula los aspectos comunicativos y verbales, hemos elaborado una propuesta para realizar su evaluación, con la intención de que sea un documento  práctico y una guía para que el profesorado tutor puedan afrontar esta cuestión con facilidad. No pretendemos abordar el diagnóstico de las patologías del lenguaje, pues para ese cometido, llegado el caso, los tutores y tutoras deben recurrir a los equipos de orientación educativa. Para ello, se ha confeccionado expresamente  una quincena  para 3,4 y 5 años, que aunque es la última (nº 15) sería recomendable que se realicen las diferentes pruebas de la que consta conforme se va trabajando en las diferentes sesiones. Cada una de estas quincenas (quincena nº 15 de 3 años, quincena nº 15 de 4 años y quincena nº 15 de 5 años) constan de diferentes pruebas para medir los diversos aspectos que componen los módulos de respiración y soplo, de praxias, de discriminación auditiva, de articulación, de metalenguaje y de Juegos del lenguaje.

Las  técnicas utilizadas para realizar las diferentes pruebas son:

  1. Técnicas comprensivas.
    • A  base de construir una prueba que contenga la variedad de ítem que aludimos en los tipos de preguntas.
    • Obedecen a una narración previamente contada.
  2. Técnicas expresivas.
    • Mediante listas de control. En ellas anotaremos los rasgos a observar (elementos didácticos del mensaje). Es un instrumento en el que se acumulan los resultados de la observación. (Listas de Feed-Back).
  3. Comprensión-expresión.
    • Mediante la conversación. Elaboraremos listas de control con los hábitos y rasgos que nos interese conseguir. También se puede utilizar la lista de control de la expresión.
A continuación se presentan las hojas de registro para 3,4 y 5 años con los diferentes indicadores agrupados en módulos que el alumnado debe de dominar en cada edad.
Icono de iDevice EVALUACIÓN DEL PROGRAMA